Tenía una asignatura pendiente con Ian McEwan, sobre todo después de ver 'Expiación'. La he saldado -al menos el primer pago, porque habrá más- con 'Chesil Beach' y he quedado más que satisfecha. Es McEwan uno de esos escritores que, cuando los lees, te dan ganas a ti también de escribir, de contar cosas, sean cuáles sean. En 'Chesil Beach' asistimos a la noche de bodas de dos jóvenes inexpertos y temerosos de comienzos de los sesenta. Entramos en su cabeza, en sus miedos más profundos, en su ira, en su deseo y en como el orgullo puede condenarnos. No ha comenzado la revolución del amor libre y, tanto entre los burgueses como en las capas más bajas de la sociedad, el sexo es un tema tabú. Por eso la noche de bodas es un punto de encuentro con los temores, las dudas y el miedo al fracaso. Edward desea con todas sus fuerzas a Florence aunque teme cometer alguna equivocación o no satisfacerla por su inexperiencia. Florence ama a Edward pero se siente asqueada por el sexo. Quizá más que asqueada, temerosa, aunque resuelta a impedir que él llegue a notarlo. Cualquier detalle puede dar al traste con la que se supone que tiene que ser la noche más feliz de sus vidas... y hasta aquí puedo leer.
Mostrando entradas con la etiqueta Ian McEwan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ian McEwan. Mostrar todas las entradas
lunes, 18 de febrero de 2008
De tabúes e infelices
Tenía una asignatura pendiente con Ian McEwan, sobre todo después de ver 'Expiación'. La he saldado -al menos el primer pago, porque habrá más- con 'Chesil Beach' y he quedado más que satisfecha. Es McEwan uno de esos escritores que, cuando los lees, te dan ganas a ti también de escribir, de contar cosas, sean cuáles sean. En 'Chesil Beach' asistimos a la noche de bodas de dos jóvenes inexpertos y temerosos de comienzos de los sesenta. Entramos en su cabeza, en sus miedos más profundos, en su ira, en su deseo y en como el orgullo puede condenarnos. No ha comenzado la revolución del amor libre y, tanto entre los burgueses como en las capas más bajas de la sociedad, el sexo es un tema tabú. Por eso la noche de bodas es un punto de encuentro con los temores, las dudas y el miedo al fracaso. Edward desea con todas sus fuerzas a Florence aunque teme cometer alguna equivocación o no satisfacerla por su inexperiencia. Florence ama a Edward pero se siente asqueada por el sexo. Quizá más que asqueada, temerosa, aunque resuelta a impedir que él llegue a notarlo. Cualquier detalle puede dar al traste con la que se supone que tiene que ser la noche más feliz de sus vidas... y hasta aquí puedo leer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

