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domingo, 22 de febrero de 2009
¿Abusa Hollywood del tirón del Holocausto?
El título de este post lo he robado de un artículo de Colpisa que publicaba La Voz de Galicia hace unos días. En él, a través de las opiniones de una serie de críticos estadounidenses, censuran la fascinación de Hollywood por el exterminio nazi y la generosidad de la Academia con sus películas en los Oscars. Cada año, nos encontramos con una ración de 2-3 cintas sobre este tema y coincido totalmente: el tema cansa. Reconozco que durante mucho tiempo sentí debilidad por esta temática tanto en el cine como en la literatura. Luego, ante las escandalosas lloreras que me provocaban, me receté abstinencia total. Todavía no he visto 'La lista de Schindler' ni 'El pianista'. Mi medicación me lo impedía. Hoy tolero el tema en la litratura pero ha provocado por provocarme cierto hartazgo. Hay muchas cosas que contar, mucho exterminios que denunciar y no hay por qué volver una y otra vez al mismo terreno. Miremos también a otros lados.
domingo, 25 de enero de 2009
Las damas de Poe
Con todos los jaleos recientes fue el bicentenario de Poe y yo sólo pude pasar de puntillas por él. Sin tiempo, y coco, para cosas más complejas opté por referenciar al menos las novedades que han salido con motivo de su 200 cumpleaños. Una de las más atractivas, y originales, es el volumen 'Siniestras amadas', que publica Ediciones Sins Entido como un repaso por las mujeres -reales e inventados- que acompañaron al escritor a lo largo de su corta vida. Las ilustraciones son obra de Jack Mircala, que les ha dotado de un ambiente gótico primo-hermano de Tim Burton. Entre los dibujos y los relatos el resultado es un libro de lo más apetecible y muy recomendable como regalo. Vosotros mismos.Por cierto, la librería-galería de Sins Entido expone las maquetas y bocetos de Mircala hasta el 22 de marzo.
miércoles, 14 de enero de 2009
Cierren los micrófonos
domingo, 12 de octubre de 2008
No lo leas, por favor
Leo en Papel en blanco que los de The Guardian invitaron a Richard Wilson, autor de un libro titulado 101 cosas que no hacer antes de morir, a crear el listado de libros que mejor te ahorras de leer. Estoy harta de que en cada lista de los títulos imprescindibles tenga que salir El Quijote y otros títulos que parece que tienes que adorar si te gusta la literatura. Si digo la verdad yo dejé El Quijote a medias y la culpa no fue mía, sino de mi profesora, que se empeñó en ponernos la dichosa serie sobre la novela. Total, que cuando llegaba a casa y abría el libro me parecía un soberano coñazo leer lo mismo -palabra por palabra- que acababa de ver. La lista de Richard Wilson seguro que no gusta a muchos, yo tampoco la comparto, pero hay que reconocer que es divertida. 'Orgullo y prejuicio', 'Guerra y paz', 'La Ilíada', 'El Ulises' o 'El señor de los anillos' son algunos de los desafortunados escogidos.
lunes, 6 de octubre de 2008
Encantadas de ser malas
Hace unas semanas reseñé este libro en ADN.es. Pero me parece que tintachina también es un lugar perfecto para hablar de mujeres inusuales y pérfidas, terror y noches oscuras.... aquí os dejo un aperitivo.Cuidado con quién te cruzas esta noche. Cuidado con esos ojos que te miran porque igual te están acechando desde el principio de los tiempos. Desde que Eva ofreció una manzana, el mundo está habitado de mujeres perversas, tentadoras y diabólicas pero, si en algún lugar campan a sus anchas, es en los cuentos de terror... (sigue leyendo)
jueves, 28 de agosto de 2008
Un tour privilegiado
Existe un museo en el que se guardan todas las obras de arte perdidas. No está lejos, pero es difícil de encontrar. Tiene los mejores Da Vinci, Tiziano, Velázquez y Goya. Y ninguno es falso, no, no. Existe también una biblioteca que custodia los libros que no se llegaron a escribir. Si rebuscas bien puedes encontrar los poemas de Rimbaud tras sus aventuras por Etiopía, el final de 'El castillo' de Kafka o la historia que siempre atormentó a Dostoievski. Hay que remangarse, ser concienzudo y tener paciencia, porque tiene repletas estanterías y estanterías de libros. Si quieres te llevo, pero ¡ssshhh!, no puedes contárselo a nadie.
martes, 12 de agosto de 2008
Diez títulos y diez deseos

El País Semanal sacaba este fin de semana un reportaje de Cristóbal en el que cien escritores escogían los diez libros que les cambiaron la vida. La hermanastra fea ha hecho lo propio y ahora soy yo la que se anima a esbozar una pequeña lista (el orden que sigo es el de lectura):
1. Los cinco. A los 8, 9, 10 años, yo era un ratoncito de biblioteca. Devoraba libros sin parar. Pero quizá sin Enid Blyton me hubiese sentido algo perdida, porque lo cierto es que esta mujer tenía libros para dar y tomar. Los cinco, Aventura... y sin dejar al margen Las mellizas O'Sullivan y Torres de Malory. Fue entonces cuando decidí que yo de mayor quería ser escritora.
2. El señor de los anillos. La fantasía me descubrió un mundo maravilloso, un lugar para evadirse y en el que todo podía ser verdad. También quise ser elfo.
3. Agnes Cecilia. María Gripe es una de las autoras a las que tengo más cariño. El primer libro que leí fue Los hijos del vidriero, siguieron Los escarabajos vuelan al atardecer, la trilogía de Las sombras, pero, entre todos, me quedo con Agnes Cecilia. Había fantasía, sí, pero sobre todo un halo mágico que impregnaba la cotidianidad. Durante años soñé con encontrar en el altillo de algún armario recuerdos de vidas pasadas o que un total desconocido me regalase una extrañamene expresiva muñeca de porcelana.
4. El diario de Ana Frank. Los nazis y los judíos eran cosas de los libros de historia. Pero conocer de primera mano el testimonio de una de las vícitmas del Holocausto, adolescente como yo entonces, era algo totalmente nuevo. Esta vez no quise ser judía ni vivir en un zulo, pero me di cuenta de lo interesante que eran las historias reales.
5. Crimen y castigo. Raskolnikov me atrapó como hacía tiempo que ningún libro conseguía. Deseaba llegar a casa para seguir leyendo y descubrir el desenlace de la historia de este hombre, que se creyó Dios y se dio cuenta de que no era más que un pobre ser humano. Descubrí a los rusos y sentí pasión por ellos.
6. Drácula. Sí, también quise ser vampira. ¿Que había en el mundo más seductor que esas criaturas de la noche, inmortales, casi etéreas que cruzaban océanos de tiempo para encontrar a su legendario amor? Confundo libro y película, porque la maravilla de Coppola me dejó también una profunda huella.
7. Nada. Recién aterrizada a la Universidad, llegó a mis manos este libro de Carmen Laforet. No podía haber llegado en mejor momento. Me sentí identificada en muchas cosas con Andrea, la protagonista.
8. A sangre fría. El periodismo también podía hacer buenas novelas. ¡Qué descubrimiento más halagüeño para una estudiante de periodismo! Comprendí al asesino, devoré las páginas y busqué entre los periódicos la noticia que querría llevar a novela. Sigo buscando.
9. Seda. A Baricco lo le odian o le adoran. Yo estoy entre estos últimos. La magia del lenguaje, la belleza de lo más simple y el buen sabor de boca que deja este libro o Novecento me animaron una vez más a buscar leyendas donde solo existe codianidad.
10. Carta de una desconocida. ¿Como puede un hombre de los años veinte contar historias tan alejadas de mi vida y a la vez hacerme sentir identificada con sus protagonistas? Tras leerlo no tengo más remedio que decir que quise ser Stefan Zweig.
lunes, 4 de agosto de 2008
La escritura como espejo
Todos los escritores son egocéntricos. Hablan de sí mismos, bucean en sus recuerdos, en su pasado, en sus experiencias, y hasta tienen el atrevimiento de presentárnoslas como universales. Suerte que en muchos casos aciertan...sino... qué vanidad. Sin embargo, entre todo el universo de egocéntricos que son los escritores sobresale la belga-japonesa Amelie Nothomb. Una de las cosas que más me llamó la atención de sus libros es que su foto siempre presida la portada. En una entrevista de hace años afirmaba que era idea de la editorial...sin embargo...todo huele un poco extraño. Una vez que superas la cubierta el egocentrismo continúa. La mayoría de sus historias son autobiográficas... Aunque hay que reconocer que la chica ha vivido lo suyo. Yo sólo he leído dos de sus novelas. La última, 'Diario de Golondrina', y 'Estupor y temblores'. Y la verdad es que por ahora no tengo una idea bien formada de si me gusta o no. Después de leer 'Diario de Golondrina' me quedé indecisa. Posteriormente me recomendaron 'Estupor y temblores' y he de decir que me lo leí de un tirón. En él cuenta su intento de convertirse en japonesa y trabajar en una multinacional del país del sol naciente. Sin embargo, la dura disciplina y nipona y un carácter que no acaba de comprender provoca que, en lugar de ascender, irá para detrás como los cangrejos. Sí, lo reconozco, 'Estupor y temblores' sí me ha gustado. Aún así, todavía no tengo claro si volveré a mirar pronto por el espejo de Amelie Nothomb.
martes, 24 de junio de 2008
El monstruo que leía a Austen
Había una vez un Hombre Elefante... Podría comenzar así. Como un cuento. Pero el Hombre Elefante existió de verdad. Su nombre es Joseph Carey Merrick y nació en Leicester en 1862. No tenía trompa ni largas orejas, lo que sufría era, según han concluido los expertos decenios después de su muerte, una extraña enfermedad conocida como síndrome de Proteus. El resultado, un crecimiento desmesurado de la piel, malformaciones en el esqueleto y tumores por todo el cuerpo que lo convirtieron en un auténtico monstruo para su época... (más sobre La verdadera historia del Hombre Elefante', aquí)
jueves, 8 de mayo de 2008
Esperpento nórdico
Ayyy la familia, que diría Corleone. La familia es siempre única y para toda la vida. Y no hay familia que no tenga sus secretos, sus renuncios y sus vicios ocultos. "Lo raro es encontrar una familia normal", dijo el escritor danés Morten Ramsland en la presentación en Madrid de su libro 'Cabeza de perro'. Pero eso sí, la familia Eriksson, la protagonista de la primera novela de este autor en ver la luz en español, es de las que se llevan la palma. El borracho de Askild y sus delirios cubistas, la no tan abnegada Bjork y su pasión por las novelas de médicos, las aventuras psicodélicas del pequeño Orejotas, los ligues y cuentos de miedo de Signe. Cada personaje de esta saga nórdica -grotesca hasta llegar al esperpento, tierna hasta llegar a provocar las lágrimas- tiene sus propias características y mundo interior. Pero a la vez, los unos sin los otros nunca hubiesen sido iguales. A Ramsland y su 'Cabeza de perro' se le ha comparado con García Márquez y su retahíla de Aurelianos Buendía. Y el autor no niega las influencias. ¿Quién hubiese esperado una conexión así desde Colombia hasta Dinamarca? Son las cosas de la literatura. Sea como sea, 'Cabeza de perro' es una novela preciosa. La excelente forma de Ramsland en ir desgranando las historias mantiene la atención viva en todo momento. Los golpes de risa gracias a escenas grotescas -pero no por ello no creíbles si no casi de una inocente veracidad- son geniales. Eso sí, no hay que olvidar que la risa y lo grotesco rozan en muchas ocasiones lo doloroso. Y la familia Eriksson sabe mucho de dolor. Por todo, una familia así merece ser descubierta.
jueves, 17 de abril de 2008
¿Y si existiese un pueblo de cuentos?
Urueña quiere ser el pueblo de los libros, el pueblo de las librerías, de la inspiración, de los cuentistas y de los ratones de biblioteca. Este fin de semana celebra unas jornadas de creación literaria, pero su objetivo es convertirse en el pueblo español de referencia para los lectores y autores. Habrá que visitarlo.
martes, 1 de abril de 2008
Y a ti...¿qué libro te ha marcado más?
Primero fue la palabra más bella. Luego los términos en peligro de extinción. Ahora le toca a los libros que más huella dejan. La Escuela de Escritores de Madrid abre un concurso en internet para escoger estos volúmenes. Tu vida en un libro es el título de esta iniciativa, que dará su resultado el 23 de abril y en el que cualquiera puede participar. Si yo tuviese que escoger uno solo no sabría bien. Por un lado, está Crimen y castigo. Pero tampoco puedo renegar de El señor de los anillos, que me abrió al maravilloso mundo de la fantasía. Lo que tengo claro es que los libros que más marcan son los que se leen en la adolescencia. En vuestro caso, ¿cuál ha sido?
sábado, 15 de marzo de 2008
Misterio resuelto
Ese que les mira, con esa cara un poco arratonada y esas manos en los bolsillos, es Antoine de Saint Exupéry, el padre de 'El Principito' y uno de los autores más misteriosos del siglo XX. Y cuando digo misterioso me refiero a los detalles de su muerte. El 31 de julio de 1944 se subió en su avión en Córcega para hacer unas tareas de reconocimiento. No regresó. Años más tarde -64, para ser exactos- un pescador encontró cerca de la costa de Marsella un brazalete que le pertenecía y, en 2004, se hallaron los restos de su avioneta. Ahora, un alemán ha resuelto las últimas incógnitas al asegurar que fue él quien disparó al avión del escritor y, por tanto, el responsable de su muerte. "Fue después de la Segunda Guerra Mundial cuando supe que era Saint-Exupéry. Yo esperaba que no fuera él, porque en nuestra juventud todos habíamos leído sus libros y los adorábamos", ha asegurado. Aunque... podía haberlo dicho antes, ¿no?
lunes, 3 de marzo de 2008
¿Respeto al arte o al artista?
En su lecho de muerte -un lugar donde no está muy claro si se habla con la sabiduría que otorga ver las orejas al lobo o con el miedo al inminente viaje, Vladimir Nabokov fue claro con respecto a 'Laura', la obra que estaba preparando. ¡Quémala!, le dijo a su mujer. Sin embargo, ya se sabe. Papeleos, lo haré mañana y, al encender el mechero, la gran duda: ¿estaré haciendo lo correcto?, ¿estaré reduciendo a cenizas una obra fundamental de la literatura? Mes a mes, año a año, la casa sin barrer y ahora su hijo se enfrenta a la misma disyuntiva. Tampoco sabe por donde va a salir. Y es que no es una decisión fácil: ¿hacer caso al creador o eludir su encargo por la literatura en mayúscula? Yo soy de las que se inclinan por esta última. Perdón por ser tan cruda, pero si ya está muerto... ¿qué más le da que le leamos? No es tiempo para el orgullo. Y además hay mucho más que ganar que que perder. Ahí lo dejo, pero se aceptan opiniones.La noticia, en ADN.es (¿dónde si no?)
domingo, 2 de marzo de 2008
Un vienés en Petrópolis
Hace unos meses, y gracias al blog Perdida entre libros, descubrí a Stefan Zweig. Elena recomendaba 'Carta de una desconocida', un breve relato sobre una mujer que, antes de morir, decide confesarle su amor al hombre que siempre que ha presidido sus pensamientos (y sentimientos) y en el que, sin embargo, nunca ha conseguido dejar la más ligera huella. Hipnótico y desgarrador, me encantó. Así que decidí seguirle la pista a este vienés que tomó la determinación de suicidarse en Petrópolis ante el temor a que Hitler dominase el mundo. Por recomendación de Eva, ahora me he metido de lleno con 'La embriaguez de la metamorfosis', su novela póstuma y en la que también hace protagonista a una mujer. Esta vez, Zweig nos presenta a una hija de la Primera Guerra Mundial, una chica de 26 años que, privadas todas las ilusiones y dinero, se ve deslumbrada por la riqueza. Es genial cómo consigue meternos en los ambientes más sórdidos y conmovernos con las personas más desgraciadas. Por eso, y porque tras el éxito de su vida ha caído un poco en el olvido, me parece que es hora de volver a prestar atención a este autor. Yo, por mi parte, ya tengo otros títulos para seguir descubriéndolo. Desde 'Tres maestros: Balzac, Dickens, Dostoievski' a 'Novela de ajedrez'.Más información en Acantilado y stefanzweig.eu.
lunes, 18 de febrero de 2008
De tabúes e infelices
Tenía una asignatura pendiente con Ian McEwan, sobre todo después de ver 'Expiación'. La he saldado -al menos el primer pago, porque habrá más- con 'Chesil Beach' y he quedado más que satisfecha. Es McEwan uno de esos escritores que, cuando los lees, te dan ganas a ti también de escribir, de contar cosas, sean cuáles sean. En 'Chesil Beach' asistimos a la noche de bodas de dos jóvenes inexpertos y temerosos de comienzos de los sesenta. Entramos en su cabeza, en sus miedos más profundos, en su ira, en su deseo y en como el orgullo puede condenarnos. No ha comenzado la revolución del amor libre y, tanto entre los burgueses como en las capas más bajas de la sociedad, el sexo es un tema tabú. Por eso la noche de bodas es un punto de encuentro con los temores, las dudas y el miedo al fracaso. Edward desea con todas sus fuerzas a Florence aunque teme cometer alguna equivocación o no satisfacerla por su inexperiencia. Florence ama a Edward pero se siente asqueada por el sexo. Quizá más que asqueada, temerosa, aunque resuelta a impedir que él llegue a notarlo. Cualquier detalle puede dar al traste con la que se supone que tiene que ser la noche más feliz de sus vidas... y hasta aquí puedo leer.
miércoles, 23 de enero de 2008
Una noche de tormenta
Podrían haber jugado a las damas o al tute, pero Lord Byron les propuso un juego más divertido: escribir una historia de fantasmas. Era una noche de tormenta y el escritor inglés tenía alojados en su residencia suiza al matrimonio formado por Percy y Mary Shelley, la hermanastra de ésta -Jane Clairmont- y el secretario y médico de Byron. Lo que no imaginaba es que tan peculiar divertimento acabaría convirtiéndose en una de las obras cumbres de la literatura gótica: Mary Shelley comenzaba 'Frankenstein o el moderno Prometeo'.
Más en wikipedia.
jueves, 10 de enero de 2008
HdH 7: Sylvia Plath
Y sigo con suicidas. Poeta, novelista, premio Pulitzer después de muerta y aquejada toda su vida de trastorno bipolar, Sylvia Plath (1932-1963) vió cómo esta enfermedad aupaba su pluma hasta altas cotas de genialidad y, a la vez, condenaba su vida personal a la desgracia. Niña prodigio -publicó su primer poema con ocho años-, la temprana muerte de su padre le hizo acariciar más de una vez el suicidio. Estuvo ingresada en un psiquiátrico en su etapa universitaria y su intensa relación con el también poeta Ted Hughes no consiguió darle la estabilidad anímica que necesitaba. Juntos vivieron en Estados Unidos y Londres, pero los ataques obsesivos de celos de Plath y el adulterio de Hughes los separaron definitivamente. Dos años después, y tras un intento de reconciliación frustrado, una noche Sylvia abrió el gas de la cocina y esperó tranquila a la muerte. Eso sí, antes había cuidado de proteger a sus hijos, incluso dejándoles preparado el desayuno del día siguiente.
Casi veinte años después, recibió el Pulitzer por sus últimas creaciones, escritas en plena depresión tras la separación con Hughes. Las malas lengus critican que éste, receptor del legado de Plath, modificó los diarios y últimas notas de ella para que no se conociese su tumultuosa relación.
Más en wikipedia. En película, Sylvia.
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Historias de la Historia,
Literatura,
Sylvia Plath
sábado, 5 de enero de 2008
Ofelia o la muerte entre nenúfares
Siempre me ha cautivado el mito de Ofelia, amada por Hamlet y muerta en las aguas víctima de su locura. Esta ilustración de la japonesa Mazakii -estudiante de diseño de moda y con ciertas semejanzas a Jordi Labanda- me recuerda mucho a este personaje pese a estar en una barcaza en lugar de sumergida en las aguas. Una pintura que, pese a no tener nada que ver ni en tiempo ni espacio, guarda similitudes -o, al menos, yo se las veo- con el lienzo de Millais, una de las representaciones más conocidas de Ofelia, evocada por Rimbaud o Brecht y representada en decenas de pinturas.
domingo, 30 de diciembre de 2007
No me digas que no tienes tiempo
En ADN.es hemos hecho una cosa súper chula (y lo siento por el autobombing). Hemos escogido los mejores libros del año y hemos contado con unos colaboradores de excepción. Santiago Roncagliolo, Belén Gopegui, Rafael Chirbes, Javier Sierra, Lorenzo Silva... Éstos son los escogidos.
Todo el especial aquí.
Todo el especial aquí.
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