Hay maneras y maneras de contar historias. Y hay maneras y maneras de plantarse detrás de un objetivo. Aunque quizá el planteamiento de origen sea el mismo. A comienzos del siglo XX, un grupo de fotógrafos norteamericanos, hermanados a través de Afred Stieglitz, decidieron que había que cambiar el modo de retratar el mundo. Hasta entonces se imponían las instantáneas etéreas, de perfiles borrosos y ambientes casi de ensueño, que se englobaban en la corriente pictorialista. Frente a ellas surgió un nuevo camino, en el que Paul Strand y Edward Steichen destacaron enseguida, y en el que se apostaba por contornos definidos y fotografías "de la realidad". Nueva York, sus edificios, sus calles, sus gentes, quedaron inmortalizados gracias a estos dos fotógrafos. Sin embargo, poco a poco sus trayectorias se fueron distanciando. Steichen siempre prefirió las imágenes del glamour, de los artistas -de cualquier disciplina, de Rodin a Marlene Dietrich-, de la moda o del mundo del cine. Trabajó para Vanity Fair y fue comisario del MOMA. Mientras, Strand -muy crítico con la línea llevada por Steichen- se decantó por las vidas anónimas, los desheredados, los pobres de los pobres. Viajó a Ghana, Egipto y Marruecos. Pero también atendió a la América o a la Rumanía profundas. Las trayectorias de ambos pueden verse ahora en España. Paul Strand, en la Fundación Barrié (A Coruña). Steichen, en el Reina Sofía y Museo del Traje (Madrid). Pasen, vean y juzguen con cual se quedan. Yo no lo tengo claro.
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sábado, 9 de agosto de 2008
Paul Strand vs Edward Steichen
Hay maneras y maneras de contar historias. Y hay maneras y maneras de plantarse detrás de un objetivo. Aunque quizá el planteamiento de origen sea el mismo. A comienzos del siglo XX, un grupo de fotógrafos norteamericanos, hermanados a través de Afred Stieglitz, decidieron que había que cambiar el modo de retratar el mundo. Hasta entonces se imponían las instantáneas etéreas, de perfiles borrosos y ambientes casi de ensueño, que se englobaban en la corriente pictorialista. Frente a ellas surgió un nuevo camino, en el que Paul Strand y Edward Steichen destacaron enseguida, y en el que se apostaba por contornos definidos y fotografías "de la realidad". Nueva York, sus edificios, sus calles, sus gentes, quedaron inmortalizados gracias a estos dos fotógrafos. Sin embargo, poco a poco sus trayectorias se fueron distanciando. Steichen siempre prefirió las imágenes del glamour, de los artistas -de cualquier disciplina, de Rodin a Marlene Dietrich-, de la moda o del mundo del cine. Trabajó para Vanity Fair y fue comisario del MOMA. Mientras, Strand -muy crítico con la línea llevada por Steichen- se decantó por las vidas anónimas, los desheredados, los pobres de los pobres. Viajó a Ghana, Egipto y Marruecos. Pero también atendió a la América o a la Rumanía profundas. Las trayectorias de ambos pueden verse ahora en España. Paul Strand, en la Fundación Barrié (A Coruña). Steichen, en el Reina Sofía y Museo del Traje (Madrid). Pasen, vean y juzguen con cual se quedan. Yo no lo tengo claro.
jueves, 31 de julio de 2008
Mujeres de armas tomar

A estas alturas no tengo que decir que me encantan las historias de mujeres que se rebelaron contra los estereotipos y que contribuyeron con su pequeño grano de arena a que alcanzasemos los derechos que hoy tenemos. La Pinacoteca Moderna de Múnich demuestra que el campo de la fotografía ofrece buenos ejemplos de mujeres reivindicativas tanto delante como detrás de la cámara. De la surrealista Claude Cahun a la díscola condesa de Castiglione o la innovadora Wanda Wulz. Si no podeis visitarla, aquí teneis algo más de información y aquí, algunas de sus imágenes.
viernes, 29 de febrero de 2008
Siempre Hitchcock
No es nueva mi debilidad por los reportajes fotográficos de actrices y modelos. El de Yo, dona estuvo genial, pero hay que reconocer que si hay alguien experto en esta materia es Vanity Fair. Para el número de marzo han hecho un despliegue de altura: los actores de Oscar -y algunos que no- se han convertido ante las cámaras en protagonistas de las películas de Hitchcock más reconocibles. Una de mis favoritas es ésta, con Bardem y Scarlett en plan La ventana indiscreta, pero hay más.
sábado, 26 de enero de 2008
Protagonista de un cuento gótico

Me dan mucha envidia las actrices y modelos y las sesiones de fotos que les organizan. Pero ésta, realizada por Yo Dona como homenaje particular al cine de terror, especialmente. Manuela Velasco y Goya Toledo se han convertido en unas auténticas novias de Drácula o en protagonistas de cualquier cuento o leyenda gótica. Fantasmales, tétricas y guapísimas. ¿Es o no es para dar envidia?
El reportaje entero, en elmundo y en el centro comercial Moda Shopping de Madrid (incluida una fotografía de Silvia Abascal muy chula).
Fotografía: Jaume de Laiguana
domingo, 2 de diciembre de 2007
La mirada de Julio
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El mundo está lleno de miradas. Y cada una descubre un universo diferente. La de Julio González es, sin duda, única. Descubre los detalles, los descontextualiza y capta la magia de los lugares más comunes. En la web de Diario de Cádiz han realizado un especial sobre la capital gaditana a través de las instantáneas de Julio González. Todos sabíamos que Cádiz era bonita. Pero con el objetivo de Julio lo es mucho más.
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